El propósito de Dios es que seamos verdaderamente libres.
-¡ Ser salvo, para ser LIBRE de la condenación eterna!

Pero ¿porque siendo salvos seguimos con ataduras de vicios y malos hábitos que practicaron nuestros antepasados?
- ¡LIBRE de maldiciones generacionales!

Pero ¿porque siendo salvos, seguimos siendo víctimas de traumas, manías, y marcados por sucesos del pasado que no podemos superar?
- ¡LIBRE de nuestras emociones con la sanidad del alma!

¡Y conocerán la verdad y la verdad los hará LIBRES!